Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Libro de Valine 34

Su imagen regresó a mí, aunque he de reconocer que cada vez un poco más borrosa, tenía que concentrarme en ella para intentar dibujar su rostro en mi mente. La estancia permanecía bastante oscura, tan sólo iluminada por un candil que reposaba en una mesita junto al sillón en el que me encontraba leyendo. Se había hecho de noche y ni me había dado cuenta enfrascado en la lectura. En esta ocasión como en tantas otras, al levantar la mirada del libro me sorprendió la silueta de la vampiresa parada frente a mí, bajo el umbral de la puerta. No la había oído llegar. Al llegar la noche al abrigo de las sombras se movía por la casa como un felino que acecha a su presa, sigilosa y veloz, parecía que ni siquiera llegara a tocar el suelo.

Hacía ya un par de semanas que la había llevado moribunda hasta mi casa, un par de semanas desde que la alimenté con mi propia sangre, pero seguía sin confiar en mí, no bajaba la guardia ni de noche ni de día. He de reconocer que tampoco yo confiaba en ella, aprovechaba para dormir en las horas del medio día cuando el sol estaba más fuerte, dejaba corridas todas las cortinas de los ventanales del piso superior, dejando que sus rayos inundaran todas las salas y también las del corredor que había desde la escalera que daba acceso al piso superior hasta mis aposentos. Aún así, en alguna que otra ocasión desperté sobresaltado, un escalofrío me erizaba el pelo de la nuca, y sentía clavada en mí una mirada tan penetrante que llegaba a despertarme. Aunque después de revisar con la mirada cada rincón de mi dormitorio, nunca llegué a distinguir ni el más mínimo detalle que me hiciera sospechar que había estado allí. Pero en esa ocasión allí estaba, parada ante mí sin mover un solo musculo, sin articular una sola palabra, nada. Aún así, supe que estaba hambrienta. Un brillo carmesí centelleaba en sus pupilas, calculé mis posibilidades en el caso de que la vampiresa saltara sobre mí y he de reconocer que a pesar de no tener miedo, sabía que no lo tendría fácil si ella decidía atacar. En respuesta tan sólo se giró y desapareció tan rápido como había aparecido. La seguí a lo largo del pasillo, bajé la escalera unos metros por detrás, no hizo ninguna intención de volverse, pero estoy seguro de que sabía que iba tras ella. Atravesó el hall de entrada y se detuvo junto al portón de cuarterones, alcanzó el pomo con la mano y justo antes de girarlo movió ligeramente la cabeza hacia mí sin llegar a volverse. Me mantuve en silencio. Sabía que saldría de caza y aunque la idea me desagradaba, comprendía que tenía que alimentarse. Cuando Vhala dio un par de pasos y salió al exterior me limité a decirle -En ésta zona hay osos- sus labios se torcieron en una mueca que quise imaginar como una sonrisa tímida, volvió a mirar al frente y antes de que me diera cuenta había desaparecido. Me asomé a la puerta, solo pude escuchar el viento que aquella noche soplaba con fuerza, apagados por la lejanía se escuchaban algunos truenos esporádicos. Fue el sonido de los truenos cada vez más lejanos y la voz burlona de Elivyän las que me hicieron regresar a la realidad.

- ¿Qué estarás pensando que se te ha puesto cara de tonto? ¿Seguimos o vamos a pasar aquí unas vacaciones?

Me incorporé apoyándome en los codos, él se puso en pie y comenzó a recoger sus cosas. Sabía que había llegado el momento de continuar nuestro viaje y a pesar de que por un lado estaba deseando llegar, por otro no me apetecía en absoluto moverme. Hacía ya un rato que no me encontraba bien, sentía como mi corazón latía dos veces más rápido de lo habitual, me ardía la piel pero, sin embargo, sentía escalofríos.

lunes, 7 de febrero de 2011

Para Gustos...



He titulado Para Gustos... esta entrada, porque es así como se llama un nuevo blog lleno de grandes ideas, concursos, recetas de cocina, reseñas literarias, música, photoshop, juegos y un montón de cosas más que irán añadiendo poco a poco.

Participan en este blog un grupo de buenos amigos, todos ellos especiales para mí por uno u otro motivo. Os recomiendo que os paséis a visitarlo porque estoy segura de que el que pase se quedara con ellos.