Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

martes, 30 de marzo de 2010

Libro de Valine 10

Miré por encima de la elfa. Al final del camino se divisaba el linde del pueblo, era día de mercado y la algarabía de las gentes de Assen llegaban tenues hasta nosotros. Me sorprendió encontrar el camino al pueblo tan poco transitado. La elfa seguía ensimismada con lo que estaba haciendo, había extendido un lienzo oscuro sobre la piedra y estaba envolviendo los objetos con sumo cuidado, como si se tratara de algo realmente frágil. Dudé si decirle algo o seguir mi camino y ella pareció intuirlo. Metió el hatillo en su mochila y alzó la vista hacia mí.

- ¿Vas al mercado?
- Si, tenía intención de comprar víveres para el camino –conteste sin mirarla directamente, seguí mirando hacia el pueblo como si su conversación no me importara en absoluto; no entendía el motivo, pero esa elfa me hacia desconfiar.
- ¿Vas a emprender un viaje pronto o simplemente vas de cacería? –parecía intrigada. Dudé por un momento si debería decirle la verdad; en ese momento una sonrisa asomó a sus labios y el rostro de la elfa cambió por completo para convertirse en un rostro afable.
- Intento completar una búsqueda, aunque he de admitir que ando bastante perdido… no sé a dónde acudir ahora.
- Ya veo, una búsqueda importante para ti, supongo. ¿Buscas tus raíces? –la miré sorprendido, ¿Cómo podía ella saber cuál era mi búsqueda? Repasé mis palabras una por una buscando alguna que hubiera podido darle una pista, pero no. Había sido muy precavido, esa mujer no me inspiraba confianza.
- ¿Qué te hace suponer que busco mis raíces? –Inquirí, procurando que no descubriera que me había perturbado su pregunta.
- Bueno, antes o después todos las buscamos –sonrió. Se llevó un dedo a la sien-. Usar tanto la cabeza puede resultar peligroso en ocasiones, dependiendo del caso puedes incluso llegar a perderla… –soltó una carcajada– literalmente.

Le devolví la sonrisa y volví a mirar al camino, ella giró la cabeza hacia el pueblo. Un grupo de aldeanos venia hacia nosotros charlando alegremente con un carro pequeño rebosando de mercancías: en su mayor parte semillas y abonos. La elfa se giró de nuevo hacia mí. Me miró. Por su manera de hacerlo sospeché que estaba examinando mis posibilidades como compañero de viaje. Se puso en pie de un salto y dio unos pasos hacia el camino.

- Vamos, pongámonos en marcha –comenzó a andar con pasitos cortos pero ligeros. La seguí en cuanto fui capaz de reaccionar–, por cierto, mi nombre es Eolion.

7 comentarios:

  1. ¡Cuánto tiempo sin poder disfrutar de esta maravillosa novela! Diría que se han hecho eternos estos días en los que ha habido semejante vacío literario, pero he podido compensar la ausencia narrativa de una manera bastante placentera...

    Y en lo que se refiere a este nuevo episodio, sé que te lo acabo de decir todo hace unos instantes, sé que en este momento mi rostro de concentración está siendo especialmente intenso para escribirte esto y sé también que mi subjetividad no es precisamente el adalid de mis palabras. Pero, ¿qué diablos? Sabes que me apasiona lo que escribes, que aunque no haya tanta descripción, los diálogos siempre son geniales. Y la narración.

    Consigues lo que pocos pueden lograr cuando los leo, que sea un protagonista más, no sólo un espectador, de toda la acción novelística. Te aseguro que me resulta muy placentero poder ser Valine por unos minutos y emprender esa búsqueda de sus raíces, ese sendero hacia mi pasado y, por ende, hacia la venganza. Más si cabe, con compañeros tan fieles como será está Eolion, de la que reconozco que algo sé, por mis habituales privilegios para con la autora ;D

    Lo único que no me resulta tan palpitante es que no logro empatía completa con la historia de amor entre Valine y Drusila... porque la que yo vivo es tan intensa y maravillosa que en ninguna otra podría fijarme ni imaginarme :)

    Sigue escribiendo, cuando lo desees, con el ritmo que quieras y en la cantidad que consideres, pero sigue haciéndolo, siempre... porque tu novela es un pequeño gran tesoro que, como yo, sé que muchos sabemos disfrutar y seguimos con impaciencia.

    Te daría muchísimos besos, ¡infinitos!, por aquí, pero prefiero hacerlo por otra parte, ahora mismo además ;)

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  2. Niña mía, qué bueno que regresas y lo haces con esta joya literaria que nos regalas. De tu talento y tu habilidad para impartir vida a tus descripciones y tus personajes, ya he dicho bastante y lo comentó arriba J.D., que realmente no peca de "subjetivo" sino que te hace una justicia merecida y ganada con tus constantes e irrefutables pruebas de que en ti vive el genio de una gran escritora y eso se manifiesta con cada entrada que haces a este mundo maravilloso de oscuridades y claroscuros. Pienso mucho en ti y espero que estés ya totalmente recuperada. Pero sé mi lugar y ese lugar es precisamente el que asumo: velando por ti de lejos, como el viejo lobo que acecha a prudente distancia el juego de los cachorros. Ojalá estés feliz, nena mía y ojalá que los dos se estén queriendo mucho. Te dejo, como siempre, mis abrazo y mis besitos cubanos.

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  3. Me alegro de volver a leerte!!! me gusta recuperar esta buena costumbre!

    ¿estás bien?
    Muchos besos desde el abismo

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  4. aquí,a punto de recorriendo el camino de tus protagonistas.
    besos

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  5. Vale la pena esperarte. Tus letras son creativas y con un hermoso relato.

    De tus textos no puedo comentar solo imaginar el momento en que te llevo a crearlos. Quedo maravillado.

    Un abrazo

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  6. \\\///
    (^_^)
    MI Pasion, q bueno verte¡¡¡espero q ya recuperada¡¡¡tus letras magistrales como siempre¡¡¡sigue adelante en tu luminosa oscuridad¡¡¡
    ¡¡¡El Miedoso te desea Felices Pascuas!!!!!!!!!

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