Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

jueves, 19 de marzo de 2009

Dominus Nocte

Mi nombre es Marcus Sneyders III. Vine al mundo en el seno de una familia noble, corría el año 1103 según el calendario de los elfos, De esto hace ya 567 años.

Por aquel entonces mi padre comandaba las tropas al servicio de su Majestad, fui educado en la fe y en las creencias de mis padres, pero fui un rebelde desde mi más tierna infancia, convirtiéndome en un joven de carácter alegre y despreocupado.

Dedique los años de mi juventud al placer. Las mujeres, el juego y el alcohol se sucedían en mi vida noche tras noche. Mi padre en un esfuerzo vano de intentar que entrara en razón, me envió a un monasterio. Pase allí varios años, aprendiendo supuestamente sus costumbres, aunque mi vida como monje no vario excesivamente de la que tenia fuera del convento.

Conocí a Ross, otro joven que como yo estaba allí obligado por su padre, al caer la noche salíamos por un hueco que había en el muro trasero de la abadía y nos dirigíamos al pueblo mas cercano, disfrutábamos de las más hermosas mujeres y degustábamos los mejores licores, regresando al amanecer sin que nadie nos echara el falta.

Las mujeres caían rendidas por mis encantos, aunque este mal que yo lo diga. Era un joven muy apuesto, de modales exquisitos gracias al empeño que puso mi madre en ello. Solía llevar la melena negra recogida en una coleta, mis ojos grandes y azules, de un azul muy pálido contrastaban con mi piel morena. Mi nariz recta y mis labios finos como los de mi madre, realmente me parecía mucho a ella, pero mis rasgos algo mas duros.

Una noche conocí a una joven dama que iba de camino a su casa con su sirvienta, me ofrecí caballeroso a acompañarla a lo que ella asintió gustosa. Por el camino me deshice en halagos, la corteje y ella respondía con sonrisas insinuantes. Pasamos la noche juntos, colmando de placer nuestros cuerpos y sin darme cuenta, el cazador fue cazado.

Durante meses la visité en su casa las noches en que su marido estaba de viaje por negocios, las demás noches en las que la sabia en los brazos de otro, me volvía loco de desesperación y de celos.

Una de aquellas noches en las que era mía, su marido irrumpió estrepitosamente en la recamara con el arma desenvainada corrió hacia la cama, de un salto me levante del lecho e intente alcanzar mi arma pero cuando me volví ella ya estaba herida de muerte, me quede paralizado por el dolor y en ese momento note como el frío acero atravesaba mi costado produciéndome un dolor insoportable.

Me eche la mano a la herida, cogí la ropa como pude y salí dando traspiés, pensé que me seguiría para darme muerte, pero al mirar por un momento hacia atrás, pude verle arrodillado junto al lecho, con la cara hundida en el vientre de ella, que yacía inmóvil, con los ojo abiertos y un horrible gesto de agonía.

Al llegar al callejón, detrás de la casa de mi amada, me detuve para vestirme, la herida sangraba abundantemente. Me puse torpemente la ropa, la cabeza me giraba, me fallaban las fuerzas, caí a plomo contra el suelo, las tinieblas empezaron a nublarme la vista pensé que había llegado la hora.

No se de donde salió, una sombra surgió de repente a mi lado, susurro algo que no pude entender debilitado posiblemente por la perdida de sangre, solo puedo recordad que después de hablarme se inclino hacia mi, y perdí el conocimiento.

8 comentarios:

  1. Qué desengaño sufrió el personaje... pero que tan arduo amor!
    Saludos

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  2. La noche cuando entrevera cuerpos inventa senderos exquisitos: la muerte, el orgasmo, el error, el dolor, todos caminos posibles y mortales. Pero la ausencia de presencia es el peor de los caminos, y es el centro desde donde emana el elixir del amor secreto y también el centro donde muere.

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  3. Ninguna historia es verdadera: de hecho nosotros tampoco existimos...

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  4. touchè...existimos, pero brevemente...

    otro para ti.

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  5. Hola!
    Me he leído este fragmento y me gusta. Con una amiga tenemos un blog donde reseñamos a autores noveles. Si te interesa, sigue el link en mi nombre y te pasas por el blog, ahí está el mail al que nos puedes mandar tus novelas o relatos y algunos datos tuyos para que te hagamos una entrada personalizada.

    Besos

    Ámbar

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  6. hola solo kiero decirte ke me gusta mucho la historia ke llevas lastima ke la lei fascinada y me di cuenta ke no la as terminado, y este mes no as puesto nada pero espero sea pronto y esta muy bonita tu historia

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  7. No es que no la haya terminado, continua con esta historia, es el mismo libro. Pero visto desde tres puntos de vista distintos, Drusila, Marcus y Valine y cuando acabe los puntos de vista de los tres hare la ultima parte.

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