Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

jueves, 7 de enero de 2010

Libro de Valine 3

Me acerqué despacio para no asustarla… se puso alerta al comprender que me acercaba a ella; en un movimiento ágil (que me recordó a un felino a punto de saltar sobre su presa) se puso a la defensiva. Decidí que lo mejor era hablarle para que se tranquilizara. – ¿se encuentra bien señorita? –se quedó mirándome sin articular palabra. Me observaba como si fuera la primera persona que veía en su vida, estaba empapada, y parecía que la sangre se le había bajado a los pies: su cara estaba tan pálida que parecía sobrenatural. Dio un paso hacia atrás y se tambaleó; yo di un paso hacia ella y la sujeté antes de que cayera al suelo. La atraje hacia mi cuerpo con la intención de transmitirle algo de calor, ella se abrazo a mí y pego su cara a mi pecho, alzó la vista hacia mí y susurró -Eres tan cálido.

Su voz dulce y sensual me aturdió, tanto que tuve que bromear para que no notara el efecto que me había provocado. Pasé la mano por su cabeza y me di cuenta de que su larga melena estaba chorreando, quizá ese era el motivo de que estuviera tan fría. La tomé con delicadeza en mis brazos y me senté en un rincón acurrucándola contra mi pecho. La temperatura de mi cuerpo era unos cuantos grados superior a la de cualquier humano, debido probablemente a la sangre de mi casta que corría por mis venas.

Estuvimos hablando mucho rato, una conversación insustancial, pero las horas se me pasaron en un vuelo. Había dejado de llover y sabía que se acercaba el momento de separarme de ella. La tenía entre mis brazos, apretada contra mi cuerpo, y parecía sentirse tan confortable entre ellos que se podía pensar que estaban hechos sólo para albergarla. Nunca hasta ese momento me había sentido tan bien con alguien, no es que no hubiera habido relaciones con mujeres en mi vida, pero ninguna de ellas me había hecho sentirme como lo hacía la mujer que tenía entre mis brazos.

Alzó la cabeza para mirarme con sus ojos enormes pero llenos de tristeza, no sé si en ellos se dibujaba el deseo o era lo que yo quería ver, pero acerqué mis labios a los suyos, que se acoplaron a los míos con la misma pasión que yo había puesto en ese beso. Noté un ligero escalofrío recorrer mi cuerpo al sentir su aliento en mi boca y la abracé con más fuerza, acercando su cuerpo aún más al mío. Mis manos actuaban como impulsadas por alguna fuerza fuera de mí y ella parecía haber entrado en un trance. Acaricié su cuerpo por encima de la ropa: un cuerpo perfecto que parecía dejarse moldear por mis manos. Paré por un instante para mirarla a los ojos, ella pasó sus brazos por mi cuello animándome a seguir, y volví a besarla poniendo en ese beso toda la pasión que recorría mi cuerpo. Sentí que ella se entregaba a mis caricias y la seguí amando hasta hacerla mía, en el momento en que nuestros cuerpos se fundieron en uno supe con total claridad que esa mujer se había convertido en la razón de mi existencia.

17 comentarios:

  1. Sobrecogedor, hermoso y romántico. Decididamente, con este pasaje mi corazón se ha visto inundado por una miríada de emociones, por la inmensa carga sentimental que rezuma cada una de las palabras de este precioso capítulo. Más que encantarme, me ha enamorado por completo.

    Si bien es cierto que hace tiempo leí esta situación, disfruté de este instante y gocé con tu narrativa y tu armoniosa capacidad para describir como si fraguaras directamente las imágenes en mi mente y en mi alma, ahora he vuelto a sentir similares sensaciones, esta vez desde este otro punto de vista.

    Drusila lo vivió con una profunda intensidad, con una creciente necesidad que anhelaba el cariño que le estaban propiciando y, en el caso de Valine, se puede vislumbrar perfectamente como, además de esto, se está enamorando perdidamente de ella.

    Probablemente uno de los momentos más bellos de tu novela, al menos en mi opinión, y de los más trascendentales de ésta, puesto que lo que desencadenará este esencial encuentro todavía está por verse a medida que prosiga el argumento.

    Ahora no podré ni querré dejar de imaginar esta apasionada situación... poblará mis sueños y, pronto, la sentiré en nuestro despertar :)

    Innumerables besos para ti, amor, como gotas de lluvia mueren en este instante en nuestro mar.

    P.D.: Las imágenes que has elegido, bellísimas, no sé si se podrán equiparar a lo que pronto tendrás que dejar de "imaginar" jajaja

    ResponderEliminar
  2. Maravilloso momento, el del flechazo del amor clavándose en el alma, contado como solo tú sabes hacerlo.

    Un cálido susurro.




    John W.

    ResponderEliminar
  3. Susurros...¿Me dejas así?No hay derecho...está maravillosamente narrada y me metí en el papel de ella en cuestión de segundos....
    Espero la continuación ansiosa.
    Miles de sususrros amigables.MJ

    ResponderEliminar
  4. Como en un suspiro subida te he leído me he quedado con más ganas de amor, entre los brazos del alma eterna..

    Besos princesa

    ResponderEliminar
  5. Volví de mi letargo y leí los tres primeros, o estos tres últimos... Mis reverencias todas para vos!!!!!! Impecable.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Ese susurro: eres tan cálido... no puede terminar de otro modo, estupendo!
    Como siempre nos dejas con ganas para la próxima entrega..Besos desde el abismo

    ResponderEliminar
  7. guau, guau, guau, qué belleza de imágenes... me envolvieron. ufffffffff.
    abrazos

    ResponderEliminar
  8. Hermoso, me encanto un bonito y emotivo encuentro un gran flechazo,unnn que bonito.
    Gracias por tu visita y comentar...
    Abrazo

    ResponderEliminar
  9. Hola guapa, nos dejas una maravilla de texto
    romantico y bello, con una bonita declaración
    de amor, te felicito.

    Que tengas un feliz fin de semana
    un beso
    RMC

    ResponderEliminar
  10. No me conecto desde el año pasado, así que me tengo que poner al día con tu blog.

    Espero que este nuevo año te traiga muchas alegrías.

    FELIZ AÑO!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  11. HOLAAAA, LA PASION DESBORDA EN ESTE CAPITULO, PONIENDO LA HISTORIA EN UN PARÉNTESIS QUE ES IMPOSIBLE DEJAR DE IMAGINAR.
    BUEN FIN DE SEMANAAAA
    CHRISSSS

    ResponderEliminar
  12. Me encanta la historia...

    Besos desde el infierno

    ResponderEliminar
  13. Una historia que te introduce que sientes ese amor en ti, ahisss yo quiero sentir asi de nuevo el amor en mi cuerpo que es la razon de mi existencia...que bonitoooooo
    Con cariño
    Mari

    ResponderEliminar
  14. Hola guapa...se me ha muerto el ordenador asi que no te podre visitar en unos dias...se ha infectado con un virus de aquellos mortales...jajaja...sera la gripe A.

    Bueno ahora que mi amiga me ha dejado utilizar el suyo me aprovecho y te leo...

    Besazos.

    ResponderEliminar
  15. Tu forma especial de introducirnos en cada historia, hace interesante la lectura.

    Saludos en este nuevo 2010 y un abrazo.

    ResponderEliminar