Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Libro de Marcus - 50.

Algunas de las personas que frecuentaban el lugar habían permanecido atentas a la disputa hasta ese momento, pero abandonaron el local a un gesto de Selil. K alzó una mano al frente y en ese momento sus súbditos tomaron posiciones estratégicas, rodeándonos. Estudié las posibilidades que teníamos partiendo desde la base de que Selil, de todas todas, iría a por K lo cual me obligaba a estar pendiente de los movimientos de Vildur, que sin duda atacaría a la vampiresa en defensa de su líder. La pelirroja torció el gesto cuando aquel hombre se desplomó ante sus ojos. Ambas mujeres se retaban con la mirada, aunque en el rostro de Selil seguía dibujada una sonrisa burlona.

- Aún estás a tiempo de devolverme el cargamento, Selil. Esto no tiene por qué acabar mal –sugirió K-, siempre hemos respetado los límites, no tenemos por qué saltárnoslos ahora.
- ¿Era eso una especie de chiste? –Selil arqueó una ceja y esbozó una media sonrisa.

El drow puso la mano sobre una daga que llevaba atada al muslo; decidí hacer como que no lo había visto, no quería ponerles sobre aviso… llegado el momento me convenía que no supiera que él sería mi principal objetivo. K paseaba la uña de su dedo índice por la cicatriz de su ojo. La tensión entre ambas crecía por momentos. Miré a Selil por el rabillo del ojo, mantenía su posición con los brazos cruzados, su mirada serena y su media sonrisa maliciosa. Pero sin embargo la conocía bien, intentaría con su pose altanera, amedrantar a la mujer que la observaba intentado descubrir alguna señal en su rostro que manifestara las intenciones de su oponente. Era obvio que no deseaba que el enfrentamiento se produjera dentro de su local. De la misma manera supe que no habría modo de parar lo que estaba a punto de dar comienzo. K debía de estar muy desesperada por la pérdida de aquel cargamento para enfrentarse a nosotros, a pesar de contar con un nutrido grupo de hombres armados hasta los dientes, ninguna de las armas que portaban podría considerarse una amenaza real contra un vampiro. Me pregunté si llevaría escondido algún as bajo la manga.

-Si no me entregas lo que por derecho me pertenece me veré obligada a recuperarlo por la fuerza, no es lo que deseo pero no me estás dando otra opción -K levantó la voz instando a Selil a cumplir sus deseos.
-No estoy dispuesta a hacer concesiones -en ese momento Selil empuñó su alabarda pasándola a tan solo unos centímetros del rostro de la pelirroja que instintivamente dio un salto hacia atrás armándose a su vez con sendos estoques.

En ese momento Vildur avanzó hacia Selil a grandes zancadas, le corté el paso asestándole un golpe en la mandíbula que le desestabilizó haciéndole caer al suelo, se incorporó de un salto y se encaró conmigo, había conseguido distraerle de su objetivo. Como había previsto, los demás hombres de K se dividieron, pude ver a Selil saltar sobre uno de ellos y beber su sangre hasta dejarlo inerte tendido sobre las alfombras que revestían el suelo del local. Los ojos de la vampiresa brillaban a consecuencia del frenesí provocado por la sangre humana, sus movimientos se tornaron más agiles y precisos, en cuestión de segundos acabó con la vida de varios de sus oponentes. Aprovechando el ataque de sus hombres K había modificado su posición e intentaba atacar a Selil por la espalda. Aprovechó un descuido para saltar sobre la vampiresa, pero mi mortal amiga parecía tener un sexto sentido, sin cambiar de posición hizo girar su alabarda en un movimiento circular alrededor de su cuerpo y la alabarda que parecía danzar en el aire paso rozando el cuerpo de la muchacha propinándole un corte de lado a lado del torso, K se desplomó sobre el piso sangrando abundantemente. El drow dejo de atacarme para correr a auxiliar a la mujer que en ese momento sólo emitía un quejido suave, su sangre había empapado la alfombra, se estaba muriendo. Él la levantó con sumo cuidado y salió del local con la mujer en los brazos, los forajidos que habían conseguido escapar de las manos de Selil le siguieron perdiéndose entre las sombras de la noche. Selil sonreía pletórica, me miró y se encogió de hombros.

-Alégrate querido Marcus, por suerte no seremos nosotros los que tengamos que limpiar todo esto -su risa resonó por todo el local, paso un dedo por el filo de la alabarda llevándoselo después a la boca.

13 comentarios:

  1. Qué fabuloso pasaje, ya lo estaba añorando, e incluso había asumido que tendré que esperar bastante más para que presentes el contenido de esa significativa misiva de Drusila.
    Pero con esta descripción tan bien hilvanada y recreada de un combate, no podría pensar ni siquiera nimiamente en ella.

    ¡Cualquiera se mete con Selil... o trata de hacer negocios con ella! Temible y fatal, pero me place su carácter y actitud, es un personaje que estás desarrollando fantásticamente bien. Por un momento has aludido a la "novela negra" con este capítulo... y me ha encantado.

    Bueno, ya sabes lo que de ti me encanta.... que es esencialmente todo.

    Espero insaciable el siguiente episodio del Libro de Marcus, aunque es posible que haya que esperar unos cuantos días más de la cuenta para publicarlo... ;)

    Besitos y caricias.

    P.D.: No entiendo porque se ha eliminado el comentario que he escrito... ¡qué más da! Lo vuelvo a escribir jajaja

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  2. selil cada vez me cae mejor tiene un par la tia mola....XDD
    Besos guapa genial como siempre.....

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  3. \\\///
    (O_O)
    Q gran escritora q eres Susurros¡¡¡
    Sencillamente genial¡¡¡¡

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  4. "Pasó un dedo por el filo de la alabarda, llevándoselo después a la boca"... Qué sensualidad para finalizar el capítulo.
    Hermosa tu forma de narrar, y aunque tal vez ya te lo haya dicho no tengo problemas en repetirlo.

    Besos Besos

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  5. Siempre es estupendo leerte... un día tengo que hacerlo de "seguidillo" los post... porque está quedando genial la historia.

    Besos desde el abismo

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  6. Hola preciosa...paso para ponerme al dia con la historia....
    Cuando la termines, porque no la publicas...conoces bubok...?
    Que tengas un buen fin de semana!!!

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  7. ¿No son adorables? n.n
    Siempre quise que se pelearan, pero era un poco difícil... llevando yo a las dos xDDDDD
    Haces mis sueños realidad y... :3 lo siento, no se me ocurre nada más cursi que ponerte, te jodes.

    ¿Ves? -a,a sólo te firmo a ti porque eres mi VIP. Very... Idiot... Person... o algo. Nah, estoy desvariando.

    ¡Actualiza!

    PD: Le iba a dar a publicar, pero he visto la despedida de Maldoror y me he acordado de aquella canción del conejo que se comía una zanahoria (¿soy la única que ve la obscenidad del asunto?) que decía: caricias besos y mimitoooooos, eres tú mi peluchitooooooo xDDDDD

    ¿A que mi despedida es mejor? =3

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. ¡Oh, maldita seas! Has descubierto mi blasfemo secreto, mi hermética naturaleza que sólo mostraba con crípticas despedidas.

    Ahora tendré que buscar otro método subliminal para seguir demostrándole al mundo que soy un peluchito... indagaré en los anuncios de "Duracell" para hallar nuevas técnicas de manipulación global peluchil.

    Tu despedida es mucho mejor, sí... ¡pero "El nombre del viento" más todavía! ;)

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  10. Genial. Me estás cautivando con esta historia tuya de Marcus.

    Saludos.

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