Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Libro de Marcus - 52.

La casa se hallaba en la más completa penumbra, ni siquiera podía observarse el tenue reflejo de algún candelabro. Me detuve ante los escalones del viejo porche y miré a mi alrededor con la esperanza de encontrar algún lugar donde guarecerme de los rayos del sol, que ya empezaba a teñir el cielo con sus tonos entre rosáceos y violetas, convirtiéndose en una clara amenaza. Subí los cuatro escalones y atravesé el soportal hasta situarme delante del portón, llamé varias veces golpeando la puerta con el aldabón que colgaba justo en medio, agucé el oído con la esperanza de oír pasos acercándose. Después de unos segundos que se me hicieron interminables, la puerta crujió ante mí, la silueta de un hombre enfundado en una especie de túnica negra apareció al otro lado del umbral. Sin duda se trataba de uno de los compañeros de la vampiresa. Me miró de arriba abajo, se apartó para dejarme libre el paso y con un gesto de su mano me invitó a entrar.

- ¿Puedo saber quién sois? –preguntó con voz solemne.
- Me llamo Marcus, soy un viejo amigo de Emaleth pasaba por a….
- Emaleth no está en este momento –me cortó tan bruscamente que no pude terminar la frase.
- ¿No sabéis si tardará en regresar? –contesté y, a pesar de intentar que no se notara, el tono de mi voz sonó contrariado por los modales de aquél vampiro.
- Suele tardar varios días en regresar, pero te prepararé una estancia donde puedas acomodarte hasta su regreso. Soy Tasadar – inclino la cabeza a modo de saludo.


Cerró la puerta tras de mí, dio tres vueltas de llave y me hizo un gesto con la cabeza para que le siguiera. La entrada al caserón era muy amplia, una gran alfombra cubría casi la totalidad de la estancia. A pesar de que fuera de la casa no se divisaba luz alguna, dentro se respiraba un ambiente agradable y acogedor, iluminado por algunos candelabros de cuatro velas que titilaban alumbrando la antesala. Los muebles bastante aparatosos eran de algún tipo de madera tirando a rojiza, los tiradores labrados pendían de los cajones. Las finas porcelanas que sin duda habría colocado Emaleth sobre esos muebles denotaban un gusto exquisito. Atravesamos el salón y subimos al segundo piso por una de las escaleras laterales, seguí a Tasadar en silencio. Ya en el piso superior avanzamos por un pasillo hasta que nos detuvimos frente a una de las puertas. Me mostró la habitación y se retiró, no sin antes advertirme de que no se podía deambular por la casa. Ya en la alcoba miré a mi alrededor, estaba seguro de que este era el ala de la casa que pertenecía a Emaleth. Habíamos pasado por uno de los aposentos que tenia la puerta entreabierta y al mirar pude ver el violín que usaba ella cuando tenía necesidad de dar rienda suelta a su creatividad. Una gran cama de aspecto majestuoso con dosel y cortinajes en tonos ocres presidia la estancia. Me acerqué a una de las mesitas que había a los lados de la cama y prendí las velas del candelabro. En la pared de la izquierda se hallaba el escritorio, sobre él pude observar un tintero y a su lado una pluma de ave perfectamente afilada, algunos royos de pergamino y una barra de lacre. A la derecha un cheslón tapizado con la misma tela de que estaban hechos los cortinajes y el cobertor de la cama.

Me quité la levita, cogí la misiva que me había enviado Drusila y la dejé caer sobre la butaca con cuidado de que quedara suficientemente estirada para no arrugarse demasiado. Rompí el sello de lacre, pasé un rato dándole vueltas al pergamino sin atreverme a desenrollarlo, estaba casi seguro de que no me gustaría lo que iba a leer, aunque tenía la esperanza de que fuera una cita o incluso que me dijera que volviera a su lado para no separarnos nunca más. Saqué fuerzas de flaqueza y comencé a abrir la carta lentamente, las primeras palabras empezaron a asomar tímidamente; Mi querido Marcus. Una extraña ansiedad se apodero de mí, comencé a desenrollar el pergamino tan rápido que casi lo rompo, y fue entonces cuando la desesperación se dibujo en mi rostro, no podía creer lo que estaba leyendo.

Hace tiempo que te fuiste,
te arrancaron de mi pecho,
el vacio que dejaste
no lo llenarán mil besos.

Ni otros brazos que me oprimen
en abrazo placentero,
ni esa mirada tan tuya,
ni el susurro de un Te quiero.

Cuando me cubra la noche
con su manto de silencio,
buscaré desesperada
el recuerdo de tus besos.

Cuando el sabor de la muerte
envuelva todo mi cuerpo,
con mi último suspiro
volveré a decir Te quiero.





16 comentarios:

  1. Antes de entrar en la esencia principal del episodio, que sin duda es el contenido de la carta, como siempre remarcar esa excepcional calidad literaria narrativa y descriptiva que atesoras.

    Como ya es habitual, me ha encantado tu capacidad para ilustrar con palabras toda clase de lugares, que evocas en nítidas imágenes en mi mente. En ella puedo ver, sin dificultad, cada rincón de la mansión que has reseñado y, lo que también es signficativo, las sensaciones y reacciones del propio personaje al disponerse a leer la carta.

    La carta... en este caso, podríamos afirmar que lo sublime se hace esperar, y con este poema de Drusila dedicado a Marcus, declarar sin temor alguno que la cita cobra un sentido todavía mayor. Conoces mi opinión sobre ella, pues soy realmente un privilegiado en todos los aspectos, pero no me importa repetirla: unos extraordinarios versos, una verdadera declaración de amor inmortal y sempiterno, cargada de amargura y un destello de desesperación. Remarcar, a su vez, que para mí es mucho más que una poesía, pues tiene un carácter muy especial que percibo desde la primera vez que lo leí, lo interpreté y conocí la autoría ;)

    Asiduamente me extiendo demasiado en mis apreciaciones, pero esta vez la ocasión lo merecía, pues, al fin, hemos podido deleitarnos con la maravilla que encerraba esta misiva y que no decepcionará a nadie en absoluto.

    Ahora más que nunca, continúo totalmente sometido a tus escritos, pues necesito más de ti tras leer este espléndido pasaje.

    Besos desde nuestra también sublime espera... :)

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  2. Que bien escribes, y el poema es tierno, con el toque de romanticismo que tanto me gusta, con el ultimo suspiro decirte te quiero...que bonito...
    Un placer tenerte entre mis seguidoras...asi podre entrar a leerte.
    Con cariño
    Mari

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  3. Hola Susurros me encantó ese poema es brillante, justo para llegar al corazón, pobre Marcus después de leerlo hasta puedo imaginar su congoja.

    Saludos

    Que pases un lindo domingo

    Noe

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  4. \\\///
    (^_^)

    El poema es una estaca al corazón del pobre Marcus.
    Buena semana.
    bYE.

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  5. Jamás pensé que llegaría este momento!!
    Derrocha ternura ese pergamino... Marcus se debe haber quedado sin aliento!!!
    Genial, niña. Valió la pena esperar, vaya si valió la pena.

    Besos

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  6. Como mooola *-* ya sabes que me gusta, porque ya te lo dije, sobre todo el poema. Qué monorroncia es Dru ^-^
    Y qué monorroncio era Tasadar también :D~ *babillas*

    Bueno, ahora en serio ¬¬ Marcus y Drusila TIENEN que estar juntos. Ya sabes quién debe morir en esta historia ù.ú

    PD: En la próxima entrega queremos a Tasadar en bolas *O* xDDDDDDDDDD
    PD2: Marcus también sirve :3~

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  7. Todo llega mi buena amiga y de que forma, ha sido genial leerte como siempre pero esta vez la sangre corrió más que nunca cargada de sentimientos, me quedo esa maravillosa poesía con tu permiso para disfrutarla en otros momentos y lugares.....
    Besos y abrazos.........

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  8. Bueno... además de ser una reina con la descripción... en esta entrega nos regalas un poema, ¡estupendo!

    Besos desde el abismo

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  9. Tal como el nombre lo indica, toda una pasión oscura...


    Gran blog!

    Muy Dark... eso me gusta...

    Salud!

    Matias B.

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  10. \\\///
    (^_^)

    Estoy aquí para regalarte un tierno susurro¡¡¡¡¡¡¡¡
    Tengo un premio para ti en mi blog, si te atreves y
    lo buscas, jaja
    Besos afilados¡¡¡¡

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  11. siempre genial

    pero muestrate,porque tengo la sensacion de hablar con un fantasma sin forma.

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  12. Un blog increible en el diseño pero soberbio en el contenido.
    Un poema que se clava como incisivos en la carótida...derrando los versos gota a gota.
    Un saludo gótico.

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  13. Me encanto el poema, pero estas fotikis me dan un pelin de repelussss ehhhh!!!

    Es de noches jopetas!!!

    Me voy a house ....

    Kisses

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  14. Sorprendido y encantado me hayo al visitar tus dominios. Susurros Mortales cargados de bellos pensamientos que al poco ilustrado, le puedan parecer irracionales. Mas a los que amamos a la oscuridad como nosotros, en tu casa siempre hallaremos cobijo.

    Felicidades por tu blog, ahora sé donde pasar mis horas, durante las largas y frías noches del invierno gallego.

    Un fuerte abrazo desde las Rías Baixas Galegas.

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  15. Olá gostei de estar aqui e sentir a intensidade dos teus textos e imagens Beijo.

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  16. Susurros, hace un buen tiempo que no pasaba por acá, pero sin duda tu oscuridad sabe dar acogida.
    Extrañé tus letras medio azules.
    Simplemente genial.. y ese poema argh!
    ..tienes poder.

    Muchos tulipanes.

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