Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Libro de Valine 22

Sólo tardamos unos segundos en girarnos, pero el tiempo pareció correr más lento. Durante esa fracción de segundo sólo deseé que se tratara de un animal pequeño, no sólo porque no tenía ganas de pelear, sino porque además nos vendría bien para llevarnos un bocado caliente a la boca. Aunque sabía por el ruido que había hecho con sus pisadas que se trataba de algo más grande.

Manteníamos cada musculo de nuestros cuerpos en tensión, medio agazapados, esperando que apareciera entre los altos matojos que crecían al borde del lago y que nos habían ocultado hasta ese momento, para caer sobre él al mismo tiempo. Según me habían contado las chicas por el camino, los grifos eran animales crueles y enormes, doblaban incluso el tamaño de un caballo y su enemigo natural era el hombre, por el que sentían una aversión innata. Era un animal que reunía los caracteres físicos del león y del águila, era fuerte y ágil, poseía además una vista muy aguda. Su poderoso pico podía partir un hombre en dos sin mucho esfuerzo. Poseía enormes garras con las que podría incluso aferrar el cuerpo de animales de cualquier tamaño y transportarlo por el aire hasta su nido para dárselo de alimento a sus crías. En ese momento lo que menos me apetecía era convertirme en la comida de un puñado de pequeños grifos. Seguíamos con la mirada fija en el punto de donde provenían los ruidos, en ese momento creo que incluso manteníamos hasta la respiración. Los matojos se abrieron, no quiero imaginar cuál sería mi cara en ese momento, sólo recuerdo que miré a Eolion por el rabillo del ojo y su cara era de completo asombro, el magnífico animal que esperábamos que apareciera se había transformado y ante nosotros sólo había un elfo. Un elfo que nos miraba con una sonrisa burlona dibujada en su cara. Hubiera jurado que le faltaba un minuto para echarse a reír estrepitosamente al ver las caras que se nos habían quedado. Me fui relajando, aparté las manos de los kukris y le hice un gesto a la elfa para que se relajara.

- ¿Quién eres? –pregunté con tono severo y cara de pocos amigos.

- Saludos viajeros –contestó sin borrar su sonrisa burlona del rostro-. Mi nombre es Elivyän Ancaitar –dijo mientras ejecutaba una reverencia exagerada –, llevo un rato observándoos y me preguntaba si os dirigís hacia Telvêrnia y si podría acompañaros. Llegar hasta el valle no ha sido demasiado complicado, pero seguir adelante solo… en fin, no deseo visitar a los ancestros todavía.

Lo pensé por un momento, por un lado me habría gustado darle una paliza y borrar así la sonrisa de su cara, pero por otro lado no nos vendría mal otro acompañante masculino, en ocasiones era bastante duro viajar solo con dos mujeres. Terminamos de recoger nuestras cosas, Eolion maldecía entre dientes, sin duda estaba en desacuerdo con mi decisión, por algún motivo le desagradaba la presencia del elfo, atravesamos la campiña  y nos pusimos en camino hacia la poza donde nos esperaba Selil.

El camino ascendía por la pared rocosa, protegido por la maleza en uno de sus lados. Pegando a la pared crecían espesas enredaderas salpicadas de flores algunas pequeñas, otras más grandes con forma de campanas de distintos tonos que oscilaban entre el azul y el malva, no parecía tan peligroso como el que acabábamos de dejar atrás. Pero sabía que a pesar de la belleza que ofrecía el paisaje, ante nosotros se alzaban amenazadoras las Alelonnas y su temible garganta. Ése sería nuestro siguiente reto, sólo esperaba que no fuera el último.

Tardamos aproximadamente una hora en llegar a la poza, como la había llamado en varias ocasiones Eolion. Era un saliente en la roca de la montaña, el agua del río con el paso del tiempo había ido erosionando la piedra formándose así una pequeña piscina natural. Las enredaderas habían llegado también hasta allí cubriendo gran parte de la roca, cubriendo incluso una parte de la entrada a la cueva, ya que la otra la cubría el agua de la cascada. Desde allí podía divisarse prácticamente todo el valle y la entrada a la garganta que, a esas horas, cuando el sol se hallaba en su punto álgido, ofrecía un aspecto realmente impresionante.

6 comentarios:

  1. No te haces una idea de lo muchísimo que me agrada haber comprobado que mi suposición, tras tu última publicación, ha sido totalmente errónea respecto a lo que pensaba jajaja. Porque he de reconocer que, al igual que Valine y Eolion, también esperaba la aparición de un fiero grifo, dispuesto a "tratar" de darse un banquete de despiece con los personajes de tu novela... pero no, no ha sido así. En su lugar, nos encontramos con un nuevo personaje, que mentiría si dijera que no esperaba que pronto llegaría... ¡pero no sabía que iba a ser en este preciso instante!

    ¿Qué decir de este misterioso elfo llamado Elivyan Ancaitar? Aparte de que su nombre... no sé, no me inspira confianza ;) No obstante, me ha gustado mucho la personalidad que ha empezado a vislumbrarse del personaje, creo que me recuerda a cierta persona vagamente, aunque tendré que esperar para cerciorarme de ello. Coincido, en este caso, con Valine, pues ya iba siendo hora de que se incorporara algún personaje masculino a la aventura, probablemente para poder ser ruborizado también por estas dos carismáticas y letales mujeres jajaja

    Más allá de bromas, me ha hecho muchísima ilusión su incorporación en la novela, por motivos que no revelaré en este momento, pero que su autora ya conoce. No sé cuál será su destino en tu maravillosa narrativa, pero estoy convencido que podrás sacarle el mejor partido a su actitud, carácter e identidad, como haces con absolutamente todos los personajes que tratas. Ahora estoy deseando saber cuál es la reacción de Selil cuando lo vea aparecer, ya que, en este caso, no es exactamente un "amigo" de Eolion... me puedo esperar cualquier cosa por parte de la temible vampiresa ;)

    Por lo demás, no puede faltar hacer mención a tu asombrosa capacidad de modelar con palabras lugares, emplazamientos, paisajes... de una manera casi fotográfica, totalmente artística. La descripción que has hecho del lugar en el que se encuentran y hacia el que se dirigen es, como siempre, fascinante.

    Y todo ello perfectamente aderezado con la imagen que has querido compartir con nosotros, simplemente preciosa. Sobre la imagen del elfo... no he querido decir mucho, aunque no es precisamente un adalid apolíneo de la belleza, pero me parece muy adecuada... sobre todo, me ha gustado mucho el detalle de la expresión de sus cejas jajaja ;)

    Para culminar de una vez, que esta vez me estoy explayando demasiado... sólo diré que te he echado de menos estos días y encontrarme con una nueva publicación en cuanto nos hemos vuelto a "reunir", ha hecho que mi sonrisa se ensanche más si cabe :)

    Ahora sólo resta esperar a la siguiente publicación... para comprobar cómo se integra este nuevo aventurero en el grupo y, que no se me olvide, para seguir conociendo esa historia de Valine y la vampiresa a la que dio cobijo.

    Besos, mi amada escritora... me ha encantado que me incluyas en tu desbordante imaginación :)

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  2. Vaya!! esta genial, espero ponerme pronto al dia, me encanta

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  3. \\\///
    (Ó_Ó)
    Hola my Pasión¡¡¡, tu relato es un excelente guia, en esta trama magistral, q nos lleva por esos sinuosos paisajes y nos acerca cada vez mas a los abismos mas oscuros¡¡¡¡
    besitos¡¡¡¡

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  4. Me esta gustando bastante la historia la he seguido en silencio hasta ahora por problemas para poder crear una cuenta con la cual te sonara mi nombre, pero finalmente opto por esta opcion que espero sea tan valida.

    Un saludo de parte de Phauraun el cual sonrie todo lo que aun falta por contar y que sera contado poco a poco. Un caluroso saludo y abrazo de la persona que dio vida en su momento al personaje de Valine^^

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  5. Phauraun me habría valido ;), me alegra que te guste aunque ya no tiene nada que ver con lo que tu habias pensado para él.

    Me alegra volver a saber de ti, Besos.

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  6. Poniendome al día en tu relato... me alegro de volver a leerte más a menudo, porque siempre nos dejas con las ganas del próximo capítulooo ajajaja...

    Buen fin de semana, preciosa, besos desde el abismo

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