Lestat de Lioncourt "Su sangre corrió por mis venas más dulce que la vida misma, y entonces las palabras de Lestat tuvieron sentido para mí: sólo conocía la paz cuando mataba, y al oír el agonizante latido de su corazón... supe otra vez lo que la paz podía ser."
Anne Rice.

sábado, 24 de octubre de 2009

Libro de Marcus - 47.

Según pasaban las horas, que se me estaban haciendo interminables, me fui relajando, apoye la espalda contra la pared del barco y deje que los recuerdos que me oprimían el pecho emergieran de algún oscuro lugar en mi mente donde residían desde hacia tanto tiempo. Volví a los tiempos en los que mi única preocupación era contemplar la belleza serena de Dru, perderme en la profundidad de sus ojos de un azul intenso. Sentir que era mía, que nada en el mundo podría arrebatármela era una sensación casi irreal. No se han inventado las palabras que puedan expresar lo que sentía al besar sus labios, al estrecharla contra mi pecho en un abrazo que nos fundía convirtiéndonos en un solo ser.

Me sobresaltaron unos pasos que sonaron sobre mi cabeza sacándome repentinamente de mi abstracción, reaccioné instintivamente, de un salto me incorporé y adopté una posición de ataque, agucé el oído intentando reconocer de donde y a quien podrían pertenecer aquellas pisadas, espere cauto al abrigo de las sombras. Los pasos recorrían el pasillo de los camarotes deteniéndose de vez en cuando. Me acerque a la trampilla que daba acceso a la bodega con la esperanza de oír algún ruido, algo que me diera una pista de quien podría andar con total impunidad por el barco de Arien. Cuando escuché como los pasos se alejaban decidí que había llegado el momento de salir de allí y enfrentarme a quien quiera que fuera el dueño de aquellas pisadas.

Salí al corredor que comunicaba los camarotes con el pequeño salón, estaba vacío. Dudé por un momento si dirigirme hacia la alcoba donde había dejado a la muchacha semi-incosciente o cruzar la estancia y salir del barco. Mientras me decidía una de las puertas se abrió despacio y ante mis ojos apareció Arien, semidesnuda, con el cabello revuelto y la cara bastante pálida, me dedico una dulce sonrisa al pasar junto a mí, ni una sola palabra broto de sus dulces labios. Me di cuenta en ese momento de que había decidido borrar de su memoria los momentos que habíamos compartido unas horas antes. Decidido cruce el salón, para esa hora ya habia anochecido, la luna asomaba tímidamente entre los espesos nubarrones que cubrían gran parte del cielo. Me pregunte donde se encontraría Selil, una idea cruzo mi mente a la velocidad del rayo, ella tenía un garito en los suburbios, quizá se habría refugiado allí.

Atravesé el puerto, enfilé las estrechas calles que me conducirían directamente a los suburbios, Las calles de Assen se fueron tornado progresivamente en callejones oscuros y neblinosos, debido probablemente a la proximidad de las zonas más húmedas de la región. Pasé por delante de la prisión, esperaba encontrar un par de guardias apostados en la puerta, pero no fue así, sonreí ante la idea de que incluso a los aguerridos guardias les infundía respeto la noche en aquellos oscuros callejones. Tomé un callejón sin salida que se abría paso entre dos hileras de casas destartaladas que amenazaban con venirse abajo en cualquier momento, el garito se encontraba al otro lado del recodo. A pesar del sitio que Selil había elegido para ubicar su antro, había colocado un cartel al lado de la puerta, las luces de las antorchas dejaban distinguir claramente su nombre “OPIUM”.

10 comentarios:

  1. Cada vez eres capaz de describir mejor el ambiente que rodea a los personajes, casi se palpan las luces, las sombras, los pasos....,genial susurros que ganas tengo de que entre en Opium, y de que me lo describas como tu sabes tengo la impresión que algo importante se va a fraguar allí, bueno guapa sobresaliente como siempre, se me hizo corto, siempre se me hace corto xDDDD.
    Un besote y un abrazo desde las lunas de mi corazón.....

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  2. Libro de Marcus - 47, creo que me he perdido una buena parte de este libro, intentaré recuperar, veremos.

    Gracias por tu visita y por esos besos eternos.

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  3. Genial como siempre....estoy deacuerdo con Doloralfa...yo casi noto el olor a salitre del mas y el crujir de la madera del barco...buen fin de semana!!!

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  4. Al Opium entraremos... genial como siempre tu descripción de la escena..

    Besos desde el abismo

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  5. Me ha encantado leerte pero me temo que me tendre que poner al dia...describes perfectamente las escenas con una riqueza de palabras impresionante, de verdad me ha gustado mucho, besitos cielo

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  6. 1-no me gusta la realidad
    2-pero tampoco soporto el engaño
    3-soy supersticioso,pero me encanta esa lucha entre lo oculto y lo tangible.
    4-detesto no saber lo que siento
    5-no se quien soy,y me asusta...
    6-he perdido la nocion espacio/tiempo expresamente.
    7-me alegra tu existencia,gracias por ello.

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  7. Interesante el libro de Marcus, ha sido un
    placer compartirlo.

    feliz semana
    un beso
    RMC

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  8. Hermoso como siempre. Me anoto en la lista de espera para entrar a Opium. Sin embargo creo que algo extraño hay detrás de ese cruce entre Marcus y Arien, ya lo veremos.

    Besos niña, besos.

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  9. ¿Qué estaré liando? xDDD
    El Opium molaba 1000+1, a ver si pones alguna fotillo de mi tugurio de drojadictos y gente del mal vivir :3

    Muá!
    =*

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  10. Escribes realmente genial. Con ritmo y con suspense.

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